La Virgen va caminando,
con
un jardín se encontró.
Estaba
una rosa llorando
y
la Virgen le preguntó,
¿Por
qué lloras, con tanta pena y dolor?
La
rosa le contesta,
que
me está quemando el sol.
La Virgen le dice, "no llores rosa bonita,
no
llores más,
vente
conmigo al altar,
que
allí te pondrán agüita,
que
nunca te va a faltar".
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